La importancia de las legumbres

Ofrecemos la mejor calidad de producto en todos los mercados.


Nuestra empresa está en constante búsqueda del desarrollo de nuevas variedades de legumbres.

El producto ofrecido es cuidado desde sus orígenes para obtener una calidad de excelencia, protegiendo el medio ambiente. Nuestras legumbres no son modificadas genéticamente.

EL BENEFICIO DE LOS ALIMENTOS NATURALES

    • Tienen un 20% de proteínas, tantas como las carnes, aunque son proteínas de menos valor biológico.
    • La mayor parte de su composición (60-65%) es almidón (un hidrato de carbono), y también tienen fibra, vitaminas B1, B2 y B3, calcio y hierro. Su contenido graso es muy poco; solo del 2-5%.
    • Cada 100 gr de legumbres (la cantidad que suele pesar una ración normal) aportan unas 300 calorías.

     

Las legumbres son fundamentales en la prevención del estreñimiento y del cáncer de colon. Constituyen una de las más sanas y sabias opciones en la alimentación actual, tanto desde el punto de vista nutricional como gastronómico. Resultan, sobretodo, una excelente fuente de proteína vegetal, ya que contienen una media de un 23% de riqueza en ella. Son además ricas en fibra, elemento “desastroso” y desgraciadamente deficitario en la alimentación de nuestros clientes del primer mundo.  Además, no aportan colesterol ni grasas, elementos poco saludables para el corazón. Ricas en hierro y minerales, son fuente de pre­ven­ción de enfer­me­dades crónicas se­gún han develado los úl­timos estudios. Y por si fuera poco, su pro­ducción es un “buen negocio” para el planeta: enriquecen en nitrógeno la tierra donde se cultivan y resultan baratas ecológicamente.

Ideales para unos comensales cada vez más preocupados por la salud del planeta y su bienestar.

Las legumbres de consumo más tradicional son: las lentejas, los garbanzos y las alubias o judías (o dependiendo de la zona geográfica también se denominan habichuelas, porotos, fabes, mongetes, bajocas o caparrones) blancas o pintas. También se incluyen en éste grupo las habas y guisantes secos.

Pero además, las legumbres, desde las lentejas hasta las judías y sin olvidar los garbanzos, tienen un alto contenido en proteínas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas, elementos imprescindibles para llevar una dieta sana y equilibrada

La asociación culinaria de legumbres con carne, pescado o huevos proporciona un importante equilibrio de nutrientes
El contenido en proteínas de las legumbres es elevado, pero sin embargo éstas son de bajo valor biológico, es decir, que escasean algunos de los aminoácidos esenciales para la alimentación humana (metionina, cisteína y triptófano). Estas deficiencias de aminoácidos pueden ser compensadas de una manera muy sencilla mediante composiciones culinarias combinando las legumbres con otros alimentos como los cereales que poseen los aminoácidos que les faltan a las legumbres y ésta combinación produce unas proteínas de elevado valor biológico.

¿Cómo puedo cocinar las legumbres?

Las legumbres enlatadas ya están cocidas. Solo debes escurrir el líquido y enjuagarlas antes de usarlas, para eliminar el líquido que viene en la lata. Si quieres calentarlas, ponlas en una cacerola por un minuto con agua o salsa de tomate. Para cocinar las legumbres secas, añade a 1 taza de frijoles secos 5 tazas de agua caliente, y ponlas a calentar hasta que hierva. Hierven los frijoles por 2-3 minutos y remueve del fuego. Cubre los frijoles por una hora. Mientras más los frijoles se mantengan remojados en agua, disminuirá la probabilidad de que causen gases. Puede dejar los frijoles en agua toda una noche. Se recomienda hervirlos hasta que estén blandos. Escurre el agua antes de usarlos